Álava · Hegoalde

Salinas de Añana

Unos 140 habitantes y uno de los lugares de producción de sal más antiguos del mundo: los primeros indicios de extracción se remontan a hace unos 7000 años. Terrazas de madera, canales y salmuera evaporada al sol y al viento: el Valle Salado de Añana sigue produciendo una sal artesanal.

Salinas de Añana en 30 segundos

Unos 140 habitantes (142 en 2024, INE, para el municipio de Añana, que agrupa Salinas de Añana, su capital, y Atiega). A 30 km de Vitoria-Gasteiz. Nombre en euskera: Gesaltza Añana. El pueblo, en Álava, vive en torno a su Valle Salado, uno de los lugares de producción de sal más antiguos del mundo que siguen en activo.

Un poco de historia

Neolítico: los indicios más antiguos de extracción de sal se remontan a hace unos 7000 años.

Época romana: aparecen las balsas de evaporación.

1140: Salinas de Añana obtiene el estatus de villa.

1564-1869: un monopolio real sobre la sal, instaurado por Felipe II, regula estrictamente la producción.

Siglo XX: la sal marina, más barata, provoca el casi abandono de las instalaciones y el deterioro de las estructuras.

1984: el valle es declarado Bien de Interés Cultural; comienzan los trabajos de recuperación.

2002: inclusión como humedal Ramsar.

2009: creación de la Fundación Valle Salado, entidad sin ánimo de lucro que gestiona el lugar.

2012: inclusión en la Lista Indicativa española del patrimonio mundial de la UNESCO.

2015: Gran Premio del Jurado de los Premios Europa Nostra.

2017: la FAO lo reconoce como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), el primero de Europa.

2019: el valle se convierte en punto de anclaje de la Ruta Europea del Patrimonio Industrial (ERIH).

Qué ver

Las salinas en terrazas

EL lugar. En 13 hectáreas, las eras (plataformas de evaporación, de 12 a 20 m² cada una) se escalonan en terrazas, algunas de más de ocho metros de altura; más de 2000 están hoy en producción. Bajo el valle se formó hace unos 200 millones de años un antiguo depósito de sal marina. Cuatro manantiales aprovechables —Santa Engracia, La Hontana, El Pico y Fuentearriba— aportan una salmuera de caudal constante, cercana a la saturación, que circula por más de cuatro kilómetros de canales de madera. El sol y el viento evaporan el agua y la sal cristaliza. El valle produce hoy cinco sales naturales.

Más de un millón de personas han recorrido ya sus senderos.

El lugar se recorre en visita guiada: horarios y reservas en la web oficial de la Fundación Valle Salado.

La sal de Salinas

La sal artesanal producida en el valle se vende allí mismo.

Cómo llegar

  • Coche: la forma más práctica desde Vitoria-Gasteiz

Mi foto favorita

Las terrazas desde lo alto al atardecer, cuando la luz rasante hace resaltar la geometría de las eras y el blanco de la sal. O la cosecha de la sal en verano.

Fuentes

Ongi etorri Gesaltza Añanara — Bienvenido a Salinas de Añana.